Lo que cuestan los pañales desechables.

205 euros es lo que cuesta, según Dodot, comprar pañales y toallitas para los 3 primeros meses de vida de un bebé. Acabo de recibir esta suculenta oferta en el correo, seguramente porque algún día me dí de alta en su web para conseguir muestras, o algo de ese estilo.

Nos ofrecen un súper pack para regalar en el que vienen todos los pañales y toallitas necesarias para los 3 primeros meses de un bebé.

Nunca me he parado a pensar en cuánto dinero he gastado con los pañales desechables que utilicé hasta que me pasé a la tela, pero ese anuncio me ha dado qué pensar:

170 euros al trimestre X 4 trimestres al año: 680 euros al año

680 euros al año X 2.5 años: 1700 euros

No sé cuántos pañales trae el pack, pero si Dodot, que venden sus pañales asegurando que aguantan 12 horas el pipí (¿alguien le deja a su hijo o hija el mismo pañal durante 12 horas, por mucho que absorba?) dice que el pack dura 3 meses, calculemos que en realidad dura menos, con lo que habría que sumar algo más.

Yo también he tirado de esa forma mucho dinero. Ahora pienso en tooooodos los euros que no habría tirado a la basura si hubiese utilizado pañales de tela desde el principio, y en todos esos pañales sucios amontonados que estarán ahí por mí durante un montón de años…

Con ese dinero, incluso con los 170 euros en los que se queda el pack de oferta, se podrían comprar muchos pañalitos de tela.  De hecho, podrías  comprar todo lo necesario para no tener que comprar más pañales, ni desechables ni de tela.  Hay muchos sistemas para usar pañales de tela, y aunque los más conocidos o vistosos sean los más caros, existen opciones mucho más económicas y prácticas que funcionan tan bien como el típico pañal todo en uno.

Los predoblados son muy baratos y utilizados con cobertores cumplen su función a la perfección. Acompañados con 3 ajustados para las noches tendríamos un ajuar pañalero baratísimo. Incluso nos sobraría para 1 pañal todo en uno, o un todo en dos con algún recambio.

Y todo eso nos duraría hasta que nuestros bebés dejasen los pañales.  170 euros (más agua, luz y detergente para lavarlos), (redondeemos hasta 200, incluso hasta 300 para poder comprar algunos pop in, o bitti tutto, o easy fit, que son tan monos que es inevitable no tener algunos en nuestro ajuar de pañales) frente a unos 1700 euros que gastaríamos de media con los desechables.

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¿Fuerte, no?

Incluso aunque luego te conviertas en una friki pañalera y te guste coleccionarlos, y comprar modelitos nuevos, y probar marcas diferentes y repetir pañal en diferentes tonos… incluso así, el gasto es infinitamente inferior.

Sin tener en cuenta:

  • que esos pañales luego los puedes reutilizar con tu segundo hijo, dejárselos a tu hermana para que los use con tus sobrinos, revenderlos y recuperar parte de la inversión
  • la montaña de pañales sucios que vas a dejar usando pañales desechables y los años que tardarán en descomponerse
  • que con un pañal de tela la piel respira mucho más que con uno desechable
  • que con un pañal de tela no le pones tóxicos ni productos químicos en la delicada piel de tu bebé (porque a veces buscamos la ropita de algodón orgánico, que sea suave y gustosa, pero no nos acordamos de cómo son y lo que llevan los pañales desechables)
  • que tú tampoco usarías compresas y bragas de usar y tirar durante 2 años seguidos…

 

Así que yo, desde mi humilde posición, os animo a que probéis y regaléis pañales de tela. Será un regalo en toda regla: para vuestro bolsillo, para vuestro bebé, para vuestros ojitos y para el planeta.

 

 

 

 

 

 

 

 

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Guía para principiantes. El maravilloso mundo de los pañales de tela.

GUÍA PARA PRINCIPIANTES.

EL MARAVILLOSO MUNDO DE LOS PAÑALES DE TELA.

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Todo en dos, todo en uno, ajustados, rellenables, exterior en pul, interior de bambú, absorbentes de microfibra…. ¿te suena todo a chino? La verdad es que comenzar a  buscar información sobre pañales de tela, suele descolocar un poco. Demasiada información para algo tan básico y sencillo como un pañal, ¿no?.

Es verdad también que el tema asusta un poco, y mucha gente cuando oye las palabras “pañales de tela” recuerda aquellas gasas o picos que utilizaban nuestras madres y nuestras abuelas, que tenían que lavar y frotar a mano, que se sujetaban con imperdibles, absorbían poco y no eran demasiado prácticas. Estas famosas gasas siguen existiendo, y hay mucha gente que las sigue utilizando como pañal, pero por fortuna las cosas han cambiado mucho, y ahora usar pañales de tela es tan práctico y cómodo como utilizar los desechables y muchas familias los utilizan y están encantadas con el resultado.

A continuación encontrarás un resumen de los motivos que pueden llevar a usarlos, las características principales de los pañales de tela y sus ventajas e inconvenientes.

¿Por qué usar pañales de tela?

Básicamente, cuando alguien se decide a utilizarlos, o al menos a buscar información al respecto, suele ser porque:

  • está preocupado por las enormes cantidades de residuos que generamos utilizando pañales desechables (un pañal tarda más de 400 años en descomponerse)
  • está preocupado porque la piel de su bebé es delicada, o los pañales desechables le provocan irritaciones, o simplemente no quiere que la piel de su bebé absorba o esté en contacto con todos las sustancias químicas y tóxicas presentes en los pañales desechables
  • está preocupado por el enorme gasto que supone comprar pañales desechables durante aproximadamente los 3 primeros años de vida de su bebé.

Es cierto que el desembolso inicial de los pañales de tela es mayor. Para un uso frecuente, con un gasto aproximado de unos 400 euros cubrimos la necesidad de pañales de un bebé, teniendo en cuenta que estos pañales los puedes reutilizar hermanos, primos… Con los pañales desechables, el desembolso es gradual, pero si calculamos por encima el gasto anual de pañales para un bebé es de unos 500 euros, tomando como referencia una marca blanca y económica (si nos vamos a la marca líder en desechables, incluso comprando en ofertas, puede duplicarse o fácilmente). Ahora habría que multiplicar por casi 3 años, y multiplicar por los hijos que se vayan a tener. Cómo podéis ver, incluso añadiendo al gasto inicial de los pañales de tela la luz, el agua, el desgaste de la lavadora y/o secadora…. el ahorro es considerable. También se pueden usar pañales de tela y gastar mucho menos de 400 euros: gasas, predoblados y cosiendo tus propios pañales te puedes gastar 2 duros.

Sea cual sea el motivo, uno, dos, o incluso los tres, al principio cuesta digerir toda la información que nos encontramos, y estoy segura que más de uno o de una abandona la idea de utilizarlos simplemente porque no es capaz de aclararse, y es totalmente lógico.

¿Cómo son los pañales de tela?

Entramos ahora en materia: tipos de pañales, características, modelos, tejidos…. Intentaré resumir al máximo este apartado porque al final, la cuestión está en probar. Al igual que con los desechables probamos una marca, y luego vamos cambiando a otras en función del precio, de si nos va mejor o peor, si nos gusta más otra por el grosor, o por la capacidad de absorción… con los pañales de tela ocurre exactamente lo mismo.

Un pañal de tela consta de 2 partes: una parte interior, que es la que absorbe el pipí y las deposiciones (ABSORBENTE), y otra parte impermeable que impide que la humedad salga al exterior y esté en contacto con la ropa (COBERTOR). Opcionalmente se puede utilizar un forro desechable, pero esto lo vamos a dejar para el final. Por lo tanto:

PAÑAL= ABSORBENTE+COBERTOR

 

La forma en la que nos encontremos estas dos partes diferenciadas del pañal nos hará saber qué tipo de pañal tenemos en nuestras manos. Realmente tampoco es tan importante saber identificar a qué sistema pertenece un pañal en concreto, simplemente es conveniente saber que existen porque algunos nos resultarán más prácticos en algunas situaciones. Hay básicamente cuatro tipos:

  • el sistema dos piezas: una pieza absorbente (pañal ajustado, gasa, predoblado…) fabricado íntegramente con tejido absorbente, que necesita de un cobertor (parte impermeable) (DOS PIEZAS). 

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  • un pañal con todas sus partes cosidas entre sí, de forma que cobertor y absorbente no se pueden separar (TODO EN UNO)

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  • un pañal en el que los absorbentes se unen por lo general al cobertor mediante snaps. De esta forma se pueden lavar por separado e incluso el cobertor se puede reutilizar (TODO EN DOS)

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  • un pañal en el cobertor y el tejido interior de este forman un bolsillo, de forma que se pueden meter los absorbentes en él, se puede “rellenar” (RELLENABLES)

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Tenemos claro entonces que las dos piezas básicas de un pañal de tela (absorbente y cobertor) pueden ir separadas o unidas. La cuestión ahora es encontrar el modelo que más se ajuste a nuestras necesidades. Aquí entrarán en juego varios factores, entre los que destacaría:

  • facilidad de uso
  • capacidad de absorbencia
  • precio
  • rapidez de secado

Y otras menos “importantes” pero a las que también hay que prestar atención:

  • bulto
  • estética
  • acabados

En cuanto a los materiales con los que se fabrican, podemos encontrar un sin fin de variedades. Básicamente son los siguientes:

  • ABSORBENTES: algodón, algodón orgánico, bambú, cáñamo,  microfibra… La mayoría de fabricantes incorporan los absorbentes necesarios en el pañal, es decir, se vende todo junto. Opcionalmente casi todos fabrican absorbentes o insertables de refuerzo, para aumentar la capacidad de absorción y retención de los pañales.

  • COBERTOR: es la pieza que evita que la ropa se moje con el pipí. Los más conocidos están fabricados con PUL (poliuretano laminado), que evita que la humedad salga al exterior pero a la vez deja transpirar la piel, polar o lana. La lana es el material más transpirable con el que se fabrican los cobertores, y por sus propiedades es una de las opciones más usadas durante las noches.

cobertores

¿Y las tallas?

En el mercado se pueden encontrar pañales de tela por tallas, al igual que los desechables, y pañales unitalla, es decir, tienen un sistema que permite ir ajustando a la talla del bebé a medida que va creciendo.

La mayoría de los pañales que encontrarás aquí son los que son TALLA ÚNICA o unitalla, como son conocidos.

¿Por qué? Porque uno de los principales motivos por los que se suelen utilizar pañales de tela es por el ahorro económico que supone al poder utilizar los mismos pañales durante toda la etapa de pañal. Si en vez de eso, utilizamos los que van por tallas, al final el gasto se duplica o triplica, con lo que el ahorro económico disminuye. A su favor, podemos decir que suelen adaptarse mejor a los bebés más pequeños.

Los modelos unitalla como hemos dicho se ajustan al peso y a la edad del bebé con snaps para poder utilizarlos desde el nacimiento hasta los 15-16 kilos, generalmente. Bueno, desde el nacimiento… eso dicen la mayoría de fabricantes. Yo diría que con los unitallas hay que esperar al menos a los 5-6 kilos del bebé, de lo contrario sobrará pañal por todos lados. Y también tener en cuenta que a lo mejor a los bebés más grandotes se les quedan pequeños antes.

Si se quiere empezar realmente a usar pañales lavables desde el nacimiento hay que recurrir a los sistemas por tallas o a los ajustados, predoblados o anudados+cobertor (sistema dos piezas). Este sistema suele asustar a la mayoría de padres y madres que se quieren introducir por primera vez en el mundo de los pañales de tela, pero madres y padres experimentados los utilizan por su rapidez de uso y comodidad. Personalmente recomiendo empezar por algo que se asemeje al máximo al pañal desechable, y luego ir probando otros sistemas, como este. Puedes leer más información sobre las tallas de los pañales de tela aquí

 

¿Qué modelo elijo entonces?

Pues como diría mi madre, el que más coraje te dé. Como hemos dicho antes, la cuestión es probar diferentes modelos para saber cuál va mejor a tu bebé.

Para los que estén más indecisos con esto de los pañales de tela, empezaría por los todo en uno, para que el cambio de los desechables a los de tela no sea tan drástico, pero perfectamente se puede empezar probando los rellenables, con los que controlamos perfectamente la capacidad de absorción en función de si es de día o lo vamos a utilizar como pañal nocturno (simplemente añadiendo más absorbentes). Una opción estupenda serían los todo en dos, porque una vez que el absorbente se une mediante los snaps al cobertor nos encontramos con un pañal de una pieza con la ventaja de poder reutilizar el cobertor si éste no se ha manchado (como en el caso de los dos piezas).

También depende la época del año en la que nos encontremos, porque a la hora de lavar y secar los pañales influye el tiempo que haga; un pañal más grueso  (todo en uno) tarda más en secar que uno en el que se separan las dos partes. Si estamos en verano, este punto no tendrá mucha importancia, pero si es invierno hay que valorarlo.

Otro factor a tener en cuenta es la edad del bebé en el momento de empezar a utilizar los pañales:  a un bebé de 2 meses le cambiamos el pañal con mucha más frecuencia que a uno de 9 meses. El de 2 meses hará, por lo general, muchos pises y muchas cacas pero en pequeñas cantidades, mientras que el de 9 meses cargará los pañales menos veces al día, pero con más cantidad. Para el primero necesitaremos un pañal que seque más rápido y para el segundo uno con mayor capacidad de absorbencia.

¿Cómo aclararse? Yo recomiendo empezar probando dos o tres tipos: un pack de inicio que me gusta recomendar sería un todo en uno, un rellenable y un par de ajustados+cobertor. Lo mejor es probar para poder ver qué nos gusta más a nosotros y a nuestro bebé.

Otra opción igual de válida es dejarse llevar por los colores, estampados… hay pañales tan bonitos que te dará pena tener que taparlos con la ropa.

¿No es una guarrada?

Por lo general, los comentarios que generan los pañales de tela suelen ser de rechazo: ¿lavar cacas? ¿guardar pañales sucios? ¿estamos locos o qué? . Pues no, no es ninguna guarrada. Cuando se utilizan pañales desechables los bebés hacen el mismo pipí y la misma caca, y lo tiramos al cubo de la basura, y todos los que tenemos bebés y hemos utilizado desechables ya sabemos como huele el culo de la basura con un par de pañales sucios.

Con los pañales de tela habría que “tirarlos” a un cubo con tapa en el que se quedarán 2 o 3 días a lo sumo.  De ahí irán directos a la lavadora, y saldrán limpios y relucientes. La única salvedad diría yo es que si no utilizamos un forro desechable con las cacas antes de meterlos en el cubo habría que aclararlos un poco debajo del grifo, para eliminar “lo más gordo”. El trabajo extra que da usar pañales de tela se reduce a meterlos en la lavadora, tenderlos y recogerlos. Eso, frente a las ventajas que conlleva el uso frecuente de estos. Es cuestión de prioridades.

Hay que recordar que los absorbentes y ajustados se pueden secar en la secadora, aunque lo mejor es hacerlo al sol, que además es un estupendo quitamanchas natural.

Me he decidido por los  pañales que quiero, ¿cuántos necesito?

Antes de lanzarte a comprar un pack de 20 pañales, es recomendable probar algunos. Hay padres que utilizan tanto los desechables como los de tela, otros que directamente sólo utilizan los de tela, otros que los utilizan sólo para estar en casa, o sólo para la noche…

Si es verdad que para ser prácticos habría que tener al menos 8-10 pañales. Utilizar dos pañales y luego tener que lavarlos solos o tener que esperar para volver a utilizarlos no es lo mejor, pero al principio puede servir para ver cómo funcionan.

Lo habitual es recomendar unos 20 pañales, pero son los padres y las madres los que saben cuántos pañales utilizan al día sus bebés, teniendo en cuenta que es recomendable esperar a tener varios sucios para lavarlos, entre 8-12 pañales, para amortizar al máximo el lavado en la lavadora (aunque se pueden mezclar con ropa, sábanas… siempre manteniendo las condiciones de lavado para los pañales). Si cuando tu bebé es muy pequeño no quieres lavar pañales a diario, tendrás que tener unos cuantos más. También depende de la frecuencia con la que vayas a lavarlos.

Dependiendo del tipo de pañal que vayas a utilizar, necesitaras sólo el pañal de tela (en el caso de los todo en uno), o algunos pañales y algunos absorbentes de recambio (para los rellenables o los todo en dos). Lo ideal sería varios absorbentes aparte de los que ya traen los rellenables o los todo en dos.

Vale, ya tengo mis pañales, ¿cómo se lavan?

Lo primero es familiarizarte con ellos. Prueba a cambiar de talla, variando la posición de los snaps, prueba los absorbentes, añade más o menos… Es importante lavarlos al menos una vez antes de usarlos, y tener en cuenta que alcanzan su máxima absorbencia a partir del 4º-5º lavado.

Una vez que los vayas utilizando, hay que almacenarlos en una bolsa o cubo. Si hay cacas, se enjuagan bajo el grifo para eliminar “lo más gordo”, y si son más sólidas, mejor que mejor, directamente al wc. Cuando reúnas entre 8-10 pañales (o más o menos, eso ya es decisión vuestra), es hora de poner la lavadora. También puedes mezclar pañales con otro tipo de roba manteniendo las condiciones de lavado de los pañales.

El lavado debe hacerse con un detergente con los mínimos agentes químicos, el típico detergente para bebés es adecuado, aunque hay detergentes específicos para lavarlos que funcionan a la perfección, como el famoso Rockin Green. Los suavizantes restan capacidad de absorción, y además pueden irritar la piel de tu bebé, así que no están recomendados, al igual que la lejía, que irritará la piel de tu bebé.

No pongas demasiado detergente. Es recomendable utilizar menos cantidad de la habitual, y poner un aclarado extra en la lavadora, para eliminar cualquier resto de jabón o detergente.

Una buena rutina de lavado sería la siguiente:

  • prelavado con agua fría para eliminar restos de caca y aclarar los pises
  • lavado corto con poco detergente con agua fría o máximo 30-40º
  • aclarado extra para eliminar cualquier posible resto de jabón (el jabón en contacto con la orina produce un desagradable olor a amoniaco, por eso es importante aclararlos bien) . Este paso de aclarado extra lo puedes eliminar si utilizas un jabón específico para pañales y en su cantidad necesaria.
  •  Es bueno secarlos al sol, ya que éste elimina las posibles manchas, aunque también se puede utilizar la secadora como hemos dicho antes con absorbentes y ajustados.

Y una vez que estén secos vuelta a empezar.  ¿Fácil, no? Si quieres leer más sobre el lavado y cuidado de tus pañales lee esta entrada

Por último, una lista con las ventajas del uso continuado de pañales de tela:

  • no generamos residuos que tardan entre 200 y 500 años en descomponerse
  • menos productos tóxicos para la piel de tu bebé
  • mayor ahorro económico, puesto que los pañales los pueden reutilizar hermanos, primos…
  • confort y suavidad para la piel de nuestros bebés
  • el carro de la compra no se llena con pañales desechables, ni el cubo de la basura con pañales sucios
  • los pañales de tela son mucho más bonitos y divertidos que los desechables, y se pueden combinar con la ropa
  • amortiguan los culazos cuando los bebés empiezan a andar solos

Si todavía no te has decidido… ¡pruébalos! ¡Tu bolsillo, la piel de tu bebé y la naturaleza te lo agradecerá!

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Boba Vs Manduca Vs ERGObaby

Recuerdo que cuando quise comprar una mochila ergonómica al tener que hacerlo por internet no sabía cuál elegir. Conocía estas tres, que son las marcas más conocidas, pero no había visto ninguna en persona, ni tenía posibilidad de probarlas.

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Buscando y buscando por internet encontraba opiniones de todo tipo. En general todas buenas, mucha gente destacaba las ventajas de la manduca,  para otras esas mismas ventajas se convertían en inconvenientes. Boba tiene unos estampados tan monos… y de ERGO hablaban bien en todos sitios, era la de siempre, la “auténtica”… típico, al final llegas a la conclusión de siempre: que para gustos están los colores.

Al final opté por la Manduca. Pedí opinión en un foro y la mayoría me sugería este modelo, así que esa compré. Al principio, aunque me encantó lo cómoda que era una vez puesta, me costó trabajo pillarle el truco. No conseguía poner bien el broche que une los dos tirantes, se me clavaban un poco las tiras por debajo de los brazos, no conseguía entender cómo ajustaba y aunque le dí (y le damos) mucho uso me daba rabia no conseguir ponérmela con comodidad. Hasta que le pillé el truco… y ¡qué maravilla!

Ahora en la tienda me encuentro con clientes de todo tipo que vienen buscando una mochila: desde los que no tienen idea de por dónde empezar, pasando por los que traen una idea muy clara porque se han informado antes, hasta llegar a los que vienen buscando un modelo concreto porque es el diseño y el estampado el que más les gusta.  Aún así, intento explicar las ventajas e inconvenientes de cada modelo, teniendo en cuenta que son 3 mochilas ergonómicas, prácticas, cómodas y muy parecidas entre sí. Conforme a la experiencia que tengo, me fijo en estos detalles para poder ver los pros y los contras de cada modelo (hablo de los modelos básicos de cada marca):

  • Puntos de ajuste: Desde Ergo, que tiene solo 1, pasando por Boba que lleva 2, hasta Manduca que lleva 3. Esto puede ser una gran ventaja para Ergo por su facilidad a la hora de ponerla (convirtiéndose en una gran desventaja para Manduca, a la que como digo, muchas veces cuesta trabajo pillarle el punto), o una gran desventaja, ya que no todos los cuerpos son iguales, y no todos necesitamos ajustar en las mismas zonas. Boba tiene 2, se queda en un punto medio que considero súper práctico porque tiene 1 punto de ajuste cuando la pones delante, y otro para cuando la usas a la espalda. Con la Manduca tienes que “prever” dónde vas a colocarla para pre-ajustar antes de colocar, ya que si necesitas más o menos tensión en una de las tiras que no te queda a la mano, tendrías que bajar los tirantes para ajustar y luego volver a colocar. Como digo, esto puede ser una ventaja o un inconveniente: facilidad de uso Vs comodidad y ajuste más específico para cada cuerpo.
  • Soporte: en este punto no puedo destacar una marca sobre otra. Las 3 tienen un soporte perfecto.
  • Facilidad de uso: en mi opinión, va en consonancia con los puntos de ajuste. En este caso, para mí gana Boba, seguida de Ergo y por último Manduca. Podría poner a Ergo en primer lugar porque es la que tiene un punto de ajuste, pero el hecho de que Boba tenga 2, hace que uno de ellos sea ideal para ajustar delante y el otro para ajustar detrás. Además, el broche de unión de los tirantes de Boba es el que desliza más fácilmente y se puede mover más rápidamente una vez puesta la mochila (aunque lo ideal es colocarlo a la altura adecuada antes de ponértela).
  • Seguridad: sabiendo que las 3 mochilas son seguras siempre y cuando se haga un uso adecuado de ella, se sigan las instrucciones de uso y se utilicen con sentido común y con unas precauciones mínimas, hay detalles que las dotan de una seguridad extra, como por ejemplo en el caso de Manduca y Ergo, que dispone de elásticos junto a los broches para evitar que, aunque el broche se abra, el cinturón no abra por completo. Manduca además dispone de un broche con un extra de seguridad: para abrirlo se necesitas 3 puntos de presión, lo que hace todavía más difícil que se abra por sí solo.
  • Comodidad: a mí personalmente las 3 me resultan muy cómodas. Destacaría que Manduca es la más adaptable, y que Ergo tiene un cinturón más ancho, que por un lado puede resultar más cómodo, y por otro puede incomodar si la colocas demasiado baja.
  • Soporte de la cabeza: las 3 disponen de capucha para sujetar la cabeza cuando los bebés se duerman. Boba y Ergo ajustan mediante snaps, y Manduca mediante cordoncillo elástico. Las 3 igualmente se pueden guardar en el cuerpo de la mochila cuando no se usa.
  • Tejidos: Manduca en su versión básica es cáñamo y algodón orgánico, Ergo algodón y Boba algodón. La más fresca, para mí, es Manduca. Me resulta más transpirable y más fresquita (aunque en verano todo da calor). Ergo es la más gruesa, lo que echa un poco para atrás en pleno verano.
  • Acolchados en las corvas: aunque bien colocadas ninguna debe hacer marcas, Manduca y Ergo traen un acolchado en la zona de las corvas para que al bebé le resulte más cómoda.
  • Otros accesorios a tener en cuenta: Ergo trae un bolsillo bastante grande en la espalda, perfecto para un pañal, una gasita o poco más. No se recomienda meter nada duro porque se le clavaría al bebé en la espalda. Boba tiene un mini bolsillo en el cinturón abdominal al que no le veo mucho sentido, porque es mínimo, pero lo mismo cabe algún móvil, unas llaves…. poca cosa. Boba tiene un detalle que especialmente me gusta, y es un broche que sirve para sujetar un bolso, mochila…. muy útil cuando sales de paseo.
  • Reductores para recién nacidos: aunque lo ideal es utilizar un portabebés que se adapte perfectamente al cuerpo de un recién nacido y que le de el soporte que necesita su columna y su cabeza, hay clientes que optan por una mochila de este tipo desde el principio (por el motivo que sea). Yo siempre dejo claro que estas mochilas no son la mejor opción para portear a un recién nacido, pero al final la decisión está en el cliente. Manduca es la única que trae un reductor para recién nacidos incorporado en la mochila, de forma que se acorta el puente de las piernas. Ergo vende un cojín reductor para la mochila que hay que comprar a parte, y que si te pilla en pleno invierno puede ser útil, pero para verano no lo veo…. Y Boba ha creado una especie de reductor del cuerpo de la mochila, que no me resulta nada práctico, porque lo que hace es hacer más pequeño el cuerpo de la mochila pero a la vez hace un poco más grande el puente de las piernas. Este reductor puede servir para bebés que sean más grandes y quieran llevar los brazos por fuera, pero no para recién nacidos. Aprovecho y comento también el reductor del cuerpo de Manduca, que resulta muy práctico y muy fácil de usar. Además, creo que es la que tiene el cuerpo más grande.

Seguro que me dejo muchas cosas atrás. Al final, lo más práctico es probarlas para poder decidir. Aunque en 5-10 minutos no puedes realmente saber si una será más cómoda que otra, si que las sensaciones y la comodidad al colocarlas te puede hacer decidir o al menos descartar un modelo u otro. Y como podéis ver, no existe el modelo perfecto.

Sea cual sea la elección final, se les suele sacar muchísimo partido, son prácticas, cómodas y rápidas de poner, y suele ser la elección de la mayoría de padres (hombres) y la más utilizada con bebés grandes y niños.